Las cremas para varices pueden aliviar algunas molestias, pero no corrigen el problema venoso. Descubre qué dice la ciencia sobre sus ingredientes y cuándo valorar otras opciones de tratamiento.
- Por qué las cremas para varices tienen un alcance limitado
- Qué ingredientes suelen llevar y qué dice la ciencia
- Lo que sí pueden hacer y lo que no las cremas para varices
- Cuándo conviene dejar las cremas para varices y consultar a un especialista
- Qué ofrecen los tratamientos actuales para las varices
- Conclusión
Las cremas para varices prometen mucho en sus envases. Mejoran la circulación, reducen o incluso eliminan las venas dilatadas y alivian el dolor con pocas aplicaciones. Es comprensible que quienes sufren varices se sientan atraídos por esas promesas, sobre todo cuando el problema lleva tiempo molestando y uno preferiría solucionarlo sin pasar por una consulta médica. El asunto es que la mayoría de esas afirmaciones no se sostienen cuando uno mira de cerca cómo funcionan las varices y qué puede hacer realmente una crema sobre ellas.
En nuestra consulta en Varitek recibimos con frecuencia pacientes que llegan después de haber probado cremas durante meses. Muchos llegan con algo de alivio temporal gracias al uso de cremas para varices y medias de compresión, pero con el problema sin resolver. Por eso, queremos explicar con honestidad qué pueden hacer estos productos en casos de varices.
Por qué las cremas para varices tienen un alcance limitado
Las varices no son un problema de la piel. Son el resultado de un fallo en las válvulas venosas, esas pequeñas estructuras dentro de las venas que se encargan de impulsar la sangre hacia el corazón e impedir que retroceda. Cuando esas válvulas se deterioran la sangre se acumula en la vena y la pared venosa se dilata progresivamente.
Ese proceso ocurre en el interior del tejido y ninguna crema tópica tiene la capacidad de penetrar hasta ese nivel para reparar lo que está fallando. Dicho de otra forma, la crema actúa sobre la superficie, mientras que el problema real que está generando esas varices está mucho más adentro.
Qué ingredientes suelen llevar y qué dice la ciencia
Los productos que se venden en farmacias y parafarmacias como cremas para varices comparten habitualmente un grupo de ingredientes bien conocidos. El más estudiado es el extracto de castaño de Indias, cuyo principio activo es la escina. Algunos trabajos científicos sugieren que puede mejorar ligeramente el tono venoso y reducir la fuga capilar en casos de insuficiencia venosa leve. En cualquier caso, los efectos son modestos y no hay evidencia de que repare las válvulas dañadas.
Algunos ingredientes con efectos notables, son el hamamelis, que tiene un efecto calmante y antiinflamatorio reconocido,la árnica y el mentol, que producen una sensación de frescor que alivia el malestar superficial de forma transitoria y la vitamina K, que se incluye a veces para mejorar la apariencia del color de la piel alrededor de las venas visibles. Todos estos ingredientes tienen un papel legítimo en el alivio de molestias menores, pero ninguno de ellos borra varices ni frena la progresión de la enfermedad venosa.
La conclusión que compartimos los especialistas en salud vascular es clara. No existe evidencia científica suficiente para afirmar que una crema trate y haga desaparecer las varices.
Lo que sí pueden hacer y lo que no las cremas para varices
Es justo reconocer lo que estas cremas sí aportan. En el caso de pacientes con piernas cansadas, varices o insuficiencia venosa leve, pueden:
– Brindar alivio temporal de la hinchazón leve y la pesadez al final del día.
– Proporcionar una sensación de frescor y bienestar en piernas cansadas.
– Mejorar ligeramente la apariencia de la piel al disminuir la irritación y el tono desigual.
Por tanto, pensar en una crema para varices es similar a pensar en una loción hidratante para un problema articular. Puede haber un momento de confort, pero la causa del problema sigue ahí intacta. Es por eso que las cremas para varices no pueden:
– Hacer desaparecer completamente las varices abultadas ni reparar las válvulas defectuosas.
– Aliviar el dolor o la hinchazón persistentes que indican insuficiencia venosa crónica.
– Prevenir la formación de nuevas varices ni detener la progresión de la enfermedad.
Cuándo conviene dejar las cremas para varices y consultar a un especialista
Probar una crema para aliviar una molestia leve y puntual es razonable. No obstante, hay situaciones en las que conviene dejar los remedios tópicos y acudir a un profesional:
1.Si las varices duelen, palpitan o provocan calambres nocturnos la situación requiere una valoración profesional.
2.Si aparece hinchazón que empeora a lo largo del día o hay cambios de color en la piel alrededor de los tobillos el problema venoso ya está en una fase que las cremas no van a solucionar.
3.Si las venas están claramente visibles y abultadas o si ha habido episodios de flebitis o pequeñas heridas que tardan en cicatrizar en las piernas es imprescindible acudir a un especialista.
En esos casos, lo que se necesita es un diagnóstico con una ecografía Doppler que permita ver cómo está funcionando el sistema venoso por dentro y una valoración médica que oriente hacia el tratamiento más adecuado para cada caso concreto.
Qué ofrecen los tratamientos actuales para las varices
Los tratamientos mínimamente invasivos que existen hoy en día actúan directamente sobre la causa del problema. Estos tratamientos trabajan sobre la vena que falla y resuelven el origen del problema en lugar de aliviar temporalmente sus consecuencias. En Varitek, aplicamos procedimientos de forma ambulatoria que permiten volver a la actividad normal en pocas horas.
Conclusión
Las cremas para varices pueden ser un complemento razonable para aliviar molestias leves en piernas cansadas, pero no son un tratamiento para la enfermedad venosa. Sus ingredientes no llegan a las válvulas que fallan y sus efectos desaparecen en cuanto se deja de aplicar el producto.
Si llevas tiempo con varices que molestan o que han crecido en los últimos meses, es el momento de dejar de gastar en cremas y ponerse en manos de un especialista que te ayude a cuidar la salud venosa de tus piernas.
En Varitek, podemos hacer una primera valoración y explicarte qué opciones tienes para resolver el problema de forma duradera. Pide tu cita y da el paso hacia unas piernas sanas y ligeras.